31/05/2019 Cristina Collado

El pequeño tirano

Cómo sobrevivir en tu día a día a las rabietas de tu hijo de dos años. Y por qué se comporta así.

Cuando nuestros hijos nacen, nos vemos inmersos en un maravilloso mundo, pero cuando llegan a los 2 años, aparecen multitud de dudas y preguntas que no sabemos cómo resolver. En concreto, hay niños que pasan por el estado de las rabietas de forma continuada.

7.30 h. Suena el despertador y…¡no hemos pegado ojo! ¿Qué ha pasado?

Llantos, lloros, gritos…¿realmente sabemos lo que pasa? Escuchamos que los demás nos dicen: “Serán pesadillas o tu niño tiene terrores nocturnos”. Pero realmente ¿nos hemos parado a pensar qué son, cómo debemos actuar o por qué se comporta de esta manera?

Las pesadillas aparecen en el último tercio de la fase REM del sueño. Nuestros niños se calman en cuanto nos ven y necesitan sentirse seguros, lo viven como algo real. Lo complicado en este punto es volver a conciliar el sueño. Los terrores nocturnos aparecen en la fase NREM, cuando nuestro hijo está profundamente dormido. Es importante no intervenir (no despertarle e intentar que no se dé golpes). Cuando despiertan no recuerdan nada y tiene una duración aproximada de 5 a 15 min, hasta que llegan a olvidar lo que habían soñado.

8.15h. Conseguimos ponernos en pie, preparamos desayunos y…. ya apareció su primera rabieta de la mañana… Pero ¿por qué va en contra de todo lo que hacemos? No nos equivoquemos. Como padres debemos tomar una actitud positiva. En este momento se encuentra en  la consolidación de su propio YO,  y todo esto es lo que le hace pasar por esta etapa de obstinación y negatividad.

Lo que ocurre aquí es que no acepta la frustración. Firme en nuestras decisiones no podemos caer en la tentación de ceder ante sus exigencias por pena o no oírle.

¿Qué podemos hacer?

Ser flexibles y algo persuasivos. Adoptar rutinas en nuestro día a día y no temer a afrontar las rabietas. La clave: grandes dosis de paciencia. No hay que hacer nada especial, simplemente guardar la calma y esperar a que pase. No  ceder. Cuando las rabietas aparezcan habrá que actuar con cariño y normalidad.

08.45h. Salimos de casa y al montarnos en el coche…”No hay manera, ¡que tiene que hacer lo que quiera!” (pensamos). No le gustan las normas…y nosotros ¿qué hacemos? Lo más importante es establecer límites. Eso es lo más importante y sobre todo que sepa que de ahí no puede pasar.

09.00h. Por fin llegamos al cole.  Lo dejo con sus profesoras y otra rabieta porque no quiere separarse de nosotros. Lo que ocurre aquí es que no acepta la frustración. Firme en nuestras decisiones no podemos caer en la tentación de ceder ante sus exigencias por pena o no oírle.

Debemos cambiar el NO por el YA. La prohibición va en contra de su afán de ser autónomo, es muy importante elogiarle si es colaborador en determinadas circunstancias.

Debemos cambiar el NO por el YA. La prohibición va en contra de su afán de ser autónomo, es muy importante elogiarle si es colaborador en determinadas circunstancias.

20.30h. Y a la hora de irse a la cama…aparecen los miedos. Hay que aceptar como normales muchos miedos infantiles (animales, ruidos, oscuridad…) No hay que obligar a enfrentarse a ellos, porque puede aumentar su sensación de fracaso, por lo que debéis ayudarle a superarlo, con paciencia y cariño.

Vuestra conducta debe de ser la de no amenazar con cosas que le den miedo y crearles seguridad a través del cariño.

Y sobre todo lo más importante es tener  una gran dosis de paciencia y disfrutar de este maravilloso viaje de los 2 años, y aprender de ellos en estas diferentes etapas por las que pasan.

¡Paciencia y bienvenidos a esta nueva aventura!

About the Author

Cristina Collado Cristina Collado es profesora encargada de curso de la clase de 2 años del colegio Tierrallana-Entrepinos (Huelva). Diplomada en Magisterio en la rama de Educación Infantil , en la escuela de Magisterio Escuni (Madrid) y  Máster en Matrimonio y Educación familiar por la UIC (Universidad Internacional de Cataluña).

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Actualmente, los colegios de Attendis cuentan con unos 12.000 alumnos y su equipo de profesores está formado por más de 700 profesionales.