20/07/2018 Diana Pérez Camarasa

Mamá, papá ¿os ayudo?

Las tareas domésticas para educar a nuestros hijos en el servicio a los demás

Algo tan simple como sacar los platos del lavavajillas.  Solo eso tenía Mónica asignado en verano, con 7 años. Y hacer la cama. Alberto, de dos, llevaba la ropa sucia a la lavadora. Cuando había que poner la mesa para ver una peli en el salón, decía con boca de trapo: ¿Mamá, te ayudo? Cuánto bien pueden hacer estos pequeños gestos en nuestros hijos. Sobre todo si comienzan con desde corta edad con simples encargos. Serán conscientes después que entre todos se hace hogar y aprenderán a ser responsables y hacerlo con alegría.

En el hogar y desde el hogar. Casi todas las cosas buenas de esta vida, se aprenden en casa. En la familia. Y aunque en algunos momentos esas enseñanzas estén como escondidas, después brotan, cuando uno menos lo espera. Y si desde niños aprendimos a quitar nuestro plato de la mesa y llevarlo a la cocina, cuánto tendremos ganado en un futuro. Seremos profesionales y padres de familia que no se asustarán por las tareas manuales ni domésticas. No todo en la vida es estudiar y las habilidades sociales, la empatía, el saber estar, se pueden adquirir mientras enjuagamos un vaso.

Educar en el servicio a los demás

Desde las tareas domésticas podemos enseñar a nuestros hijos el cuidado de las cosas materiales. Preocuparse de los demás retirando un plato, ordenando la habitación, secando los cubiertos…son pequeños gestos que nuestros hijos aprenderán desde pequeños, de manera que harán de la casa “algo suyo”. Se sentirán responsables y estaremos educando personas para la vida. Para el mundo. Para convivir con los demás. Que no solo hace falta estar preparados intelectualmente. Las habilidades manuales, sociales, de empatía, se pueden adquirir desde el hogar  y desde acciones, aparentemente tan sencillas, como barrer los trozos de galleta que nuestra hermano pequeño ha tirado en la merienda. A través de este simple hecho, Mónica, de 7 años, le podrá explicar a su hermano Alberto, de dos, que tiene que ser más cuidadoso con su galleta, aprender a sentarse en la mesa, que la galleta la ha comprado papá con esfuerzo, que hay niños a los que les encantaría comer esa galleta, y que ella, como es más mayor, le ha ayuda a recoger los trocitos.

Servir a los demás desde acciones muy pequeñitas. Qué gran enseñanza para nuestros niños. Aprenderán que todo no les tiene que ser dado, el valor del esfuerzo, el valor de las cosas, lo que cuesta sacar adelante la familia. Pero todo con calma y sin generar agobios ni cosas raras en nuestros hijos. Pues si nuestros hijos son muy sensibles pueden obsesionarse con este tema y pensar que la familia vive una situación económica desfavorable.

Educar desde el ejemplo

El ejemplo cala. Y más en nuestros hijos, que son nuestros fieles espectadores casi las 24 horas del día. Que vean en nosotros gestos de servicio. Servir el agua en las comidas, ofrecer el mejor trozo al otro, ocuparnos de las tareas que, a primera vista, nadie quiere hacer…

Y aunque en casa contemos con ayuda externa, con  más razón aún. Los hijos aprenderán que con el esfuerzo de cada uno, el hogar sale adelante. Que no es cosa de la madre, ni del padre ni de la persona que viene a casa a ayudarnos. Será una tarea, prácticamente que dure todo el tiempo que los hijos vivan en el hogar y hasta su emancipación. Y cuando creen su propia familia tendrán una vivencia y una experiencia espectacular, que les ayudará en positivo a sacar adelante a los suyos y a dejarles el mismo poso que nuestros padres dejaron en nosotros cuando nos enseñaron a retirar nuestro vaso de la mesa después de cada comida.

Encargos por edades

Cada familia es un mundo y no hay reglas para decir qué encargo y a qué edad. Pero para que te sea más fácil organizar los encargos de tus hijos, aquí tienes algunos ejemplos de lo que pueden hacer y a qué edad:

De 2 a 3 años: Recoger sus juguetes, llevar la ropa sucia a su lugar y ayudar a poner la mesa.

De 4 a 5 años: Hacer la cama, regar las plantas, dar de comer a una mascota y recoger la mesa.

De 6 a 7 años: Doblar toallas, emparejar calcetines, vaciar el lavavajillas y colocar la compra. 

De 8 a 9 años: Barrer, limpiar el polvo, poner la lavadora, preparar ensaladas y bocadillos

De 10 a 11 años: Limpiar los baños, limpiar los cristales y sacar la basura

A partir 12 años: Lavar el coche por dentro y por fuera, cortar el  césped y podar y hacer pequeños recados. 

EDUCACION DEL FUTURO

Actualmente, los colegios de Attendis cuentan con unos 12.000 alumnos y su equipo de profesores está formado por más de 700 profesionales.